Un
día hoy de lo más inspirador para aquél que escribe, o para todo el que aprecia
una jornada gris y lluviosa en la que el aire huele a hierba fresca y a leña
quemada procedente de las chimeneas de los hogares. Todo depende de cómo se
lleve a cabo la percepción.
Hoy
es uno de esos días en los que, a pesar de la congoja y la apatía de muchos por
mojarse o por el estrés procedente del tráfico en la ciudad, uno se siente impetuoso
por expresar a los demás todos esos argumentos que permanecían guardados en algún
rincón de la mente y que salen ahora de pronto, en estampida, para anunciar a
voces la importancia que se halla en tener claro ciertos conceptos como son la MOTIVACIÓN
y la ILUSIÓN por todo lo que nos
acontece en nuestro día a día.
En
base a ello, derramo estos pensamientos en voz alta para que sean escuchados, leídos
y considerados por todos los que dudan o presentan altibajos en su existir.
Quizás sean estas las palabras que esperaban oír, detonantes para cambio que
tanto ansiaban. Que así sea:
“…Y
es en función de cuál sea nuestro posicionamiento personal y concreto que
estaremos autodefiniendo cuál es la visión que tenemos de la vida: la de no
aceptar en absoluto todos y cada uno de los pensamientos negativos y limitantes
que se forjan en nuestra mente cuando deseamos algo - y por lo tanto, llenar
nuestra experiencia de optimismo e ilusión -, o por el contrario, seguir nuestros
pasos guiándonos por todas las creencias y condicionantes que, por herencia o
por experiencia, se han incrustado en nuestra psiquis e inundan nuestro
alrededor de pesimismo, temor o indiferencia. Pero por muy negativa que sea
esta última situación, aún peor y más lamentable resultará si al preguntarnos
cuál es nuestro objetivo más deseado en la vida contestamos “No lo sé”, o quizás
“No tengo ninguno”. Ya no hablamos sobre posturas optimistas o pesimistas sino
de algo mucho más preocupante como es NO TENER NADA POR LO QUE VIVIR. Sin
aspiraciones ni motivación por nada, nuestra vida será una muerte andante, una
existencia sonámbula y sin sentido ni valor.”
¿Acaso
entonces no determinas que lo que consigas en tu vida dependerá exclusivamente
de lo que tu corazón sienta? Pues llénalo constantemente de buenas semillas de
ilusión, de motivación, de “Por qués” y de “Cómos”, pues sólo así encontrarás
en tu vida tantas sorpresas y tantas recompensas como hayas sido capaz de
sembrar.
Y tú, ¿Por qué luchas y vives?
Quizás hasta ahora… “BUSCABAS EN LUGAR EQUIVOCADO”.
Extracto del libro
“Buscabas
en lugar equivocado”.
Capítulo 22: Ilusión y Optimismo.
Más
información en:
http//:josemariazaragoza.blogspot.com

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