jueves, 15 de mayo de 2014


Planteamiento 1.

Reconozcamos que el gran error que todos los humanos seguimos arrastrando desde nuestros orígenes hasta la actualidad es pensar que debemos llegar a algún sitio físico, tangible e identificado en nuestras vidas para conseguir todo aquello que anhelamos, para así estar completos. Seguimos cometiendo una y otra vez la misma equivocación al pensar que nuestra existencia debe basarse en continuos esfuerzos por alcanzar un hipotético e ilusorio lugar en el que uno podrá gozar de reconocimiento, de plena felicidad, de gran riqueza, de paz, de prosperidad y abundancia…, de amor; es decir, erramos y volvemos a errar al fijar como destino prioritario y exclusivo aquel estadio de perfección tan deseable y repleto de estas cualidades (el cual nos hemos ido creando y que ya forma parte de nuestros ideales), que hemos olvidado por completo que todo eso ya lo poseemos. 



Y aún peor, competimos los unos con los otros por ser los primeros en alcanzar ese lugar, rivalizamos con los que nos rodean para conseguir nuestro particular propósito, llegando incluso a los extremos de la indiferencia menospreciando si hacemos daño o no a quien más queremos y tenemos más cerca. ¡Convéncete!, ese sitio no existe como tal, no hay que emprender ningún viaje a ningún lugar, sino que tan sólo hay que RECONOCER que ya disponemos de todo aquello que tanto deseamos. Simplemente se trata de reconocimiento, es una cuestión de conciencia. En todo caso, si tuviésemos que emprender viaje alguno, éste sin duda debería estar dirigido hacia nuestro propio interior...

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