Observa que cuando das las gracias a alguien por algo,
generalmente la otra parte te contesta cortésmente: “¡No hay de qué!”. Pues yo te digo que sí hay de qué, y mucho;
verás. Dar las gracias a alguien crea un
ambiente de cordialidad y positivismo entre ambas partes tan activo que hace
posible que el mecanismo secreto de la gran Ley de Causa y Efecto (Ley de la Atracción) se
ponga en marcha y beneficie a todos los que intervienen en la relación de
gratitud. Es así que dándote las gracias a ti por lo que fuiste capaz de
aportarme no sólo me beneficia a mí sino que te eleva a ti también por tu simple
papel de receptor y contraparte; y tan sólo así, tan sólo de este modo, es como
se logra atraer y materializar lo que tanto esperamos en nuestras vidas.
Da las gracias incluso a tus enemigos. ¡Sí, como lo oyes! … da
gracias a todos aquellos que te afligen o que te producen perjuicios en tu
experiencia, porque sé consciente que estas personas son sencillamente
mensajeros que te son enviados para que superes el problema concreto que se te está
presentando a cada instante. Todo tiene un significado en esta vida, nada
ocurre al azar o por casualidad, ¿recuerdas? No los juzgues sino quieres ser
juzgado. Justifica a estos individuos como inconscientes de los delitos que
cometen contra tu persona, pues ellos mismos responderán por sus actos ignorantes
e inconscientes cuando llegue su momento. Dales las gracias por esa oportunidad
que te brindan con sus peculiares y desacertadas actuaciones para que recuerdes
la importancia que has de hallar en el sosiego, para que tu conciencia adquiera
de nuevo la capacidad para tomar las riendas del autocontrol y practiques la
calma como factor clave para lograr la evasión de la ira en tu experiencia. Practica
la quietud y sé capaz de identificar los problemas que te vienen, ya que volverán
a tu vida una y otra vez a lo largo de todas las etapas de tu existencia y por
personas diferentes hasta que no seas capaz de asumirlos, afrontarlos y
vencerlos. Jamás nadie te volverá a molestar con los mismos agravios y enredos
una vez que consigas superarlos y trascenderlos.
Una persona
agradecida es una persona que posee un tesoro, pues tiene abiertas todas las
puertas de la abundancia que algún día se manifestará en su vida de forma
garantizada.
Persiste, sé constante y vencerás.
… la gratitud es la clave no sólo para afianzar y mantener, sino
además para acelerar exponencialmente el mecanismo que el Universo utiliza para
la realización de los deseos, o sea, para la manifestación física de todo
aquello que nuestra mente albergó de forma intensa y constante en nuestro
interior (mediante pensamientos fuertemente sostenidos) y que nuestros
sentimientos colocaron en primera fila de la lanzadera convirtiéndolos en los
líderes que tripulan el cohete que ya fue propulsado y que se encuentra de
camino hacia su programado y asegurado destino.
Da las gracias como si ya hubieras recibido lo que quieres, da
las gracias por adelantado por todo aquello que planeas para tu vida y así se
manifestará. Este es el fundamento de la fe y la expectativa.
“Y todo lo que
pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis”.
(Mateo 21,
22).
… hay que hacer uso del
SENTIMIENTO para que la fórmula llegue a dar el perfecto resultado esperado.
Debes estar agradecido con todo el buen sentimiento de tu corazón, no premeditadamente
por el simple deseo de recibir algo a cambio como una mera transacción sin más.
Ese truco no te va a funcionar nunca, pues podrás engañarte a ti mismo pero no
conseguirás nunca burlar el funcionamiento de los métodos que de forma natural y
asombrosamente perfecta fueron creados desde el inicio de los tiempos y el cual
seguirá siendo así por toda la eternidad.
“Cuando
expresamos nuestra gratitud nunca debemos olvidar
que el
reconocimiento más grande no está en pronunciar las palabras,
sino en
vivirlas”.
(John F.
Kennedy).
… Así es, que por miles o millones de veces que repitas: “gracias, gracias, gracias,…”, sin
llegar a sentirlo realmente en tu corazón, no llegarás a ningún buen puerto con
tus pretensiones, y lo único que provocará en ti es que te conviertas en un
loro parlanchín que verborrea incesantemente repitiendo palabras que carecen de
efecto y significado.
Ni que decir tiene de aquellos que se posicionan a la espera de
halagos y muestras de agradecimiento por todo lo que hacen o dan a los demás
intencionadamente. Su vanidad y arrogancia les jugará malas pasadas, pues
debido al mal uso y al quebranto del funcionamiento de la ley terminarán pagando
con creces cada uno de sus erróneos y más que conscientes actos. Y seguro es
que les ocurrirá de este modo de forma indefinida hasta que hagan posible que
su conciencia se eleve por encima de ese afán de reconocimiento y de orgullo
que el Ego está acostumbrado a mostrarles ante las cosas materiales. Debe
tomarse como principal punto de apoyo y razón de ser el verdadero sentimiento
de estar agradecido, tanto por el acto de dar sin esperar nada a cambio como
por el acto de recibir, dando gracias por lo recibido.
“Si confieres
un beneficio, nunca lo recuerdes;
si lo recibes,
nunca lo olvides”.
(Chilón de
Esparta - Quilón).
Encontrarás
mucho más en…
“BUSCABAS
EN LUGAR EQUIVOCADO”
José María
Zaragoza Hernández

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