jueves, 17 de julio de 2014

¿SENTIMIENTO DE CULPA?... EL MERECIMIENTO ES TU MEJOR OFRENDA

Frecuentemente sufrimos a causa de los numerosos prejuicios que nos creamos, pues quedan tan fuertemente anclados en nuestra mente que nos hacen ver que somos los verdaderos culpables de todos los inevitables acontecimientos que les suceden a los que están a nuestro alrededor.

Nos culpamos por un accidente, por un altercado, por una decepción, por una depresión o  una enfermedad que le ha sobrevenido a alguien cercano y respecto a lo cual realmente no hemos tenido nada que ver.

Pero el simple hecho de estar apegados a ellos hace que nos sometamos a un cruel y continuo juicio interno en el que nos reprochamos sin cesar cuestiones como: “¡Si yo hubiera estado allí, no habría pasado eso!”, “¡Aquello pasó por mi culpa!”, ¡”Su bajo estado de ánimo se debe a que no hice nada por evitarlo!”, “¡No sé qué hacer, me siento responsable de cómo se encuentra!”, “¡Seguro que esto podía haber pasado de otra forma mejor si yo hubiese intervenido y ayudado antes!”, etc.

¡Basta!, cesa tu sentimiento de culpa y amplía tu visión, pues no eres responsable de nada que no sea tu propia experiencia. Es más, tu ayuda para solventar cada situación, si es que así lo deseas de forma sincera, estriba en ver las cosas de otro modo, está en cambiar de enfoque y trasladarte a un estado mental de optimismo, de gran positivismo, el cual te hará ver la luz donde había oscuridad. Mantén un fuerte y constante pensamiento esperanzador en que todo está ya resuelto. Visualiza la armonía y felicidad que esas personas de tu entorno tendrían si todo estuviese ya superado y solucionado y verás como todo comienza a cambiar.


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